Su diferenciación es disruptiva: una notificación diaria aleatoria, dos minutos para disparar y la prohibición total de filtros o ediciones. Esta fórmula permitió a la app pasar de un anonimato casi total a un estallido global en 2022, año en el que acumuló la mayoría de sus 115 millones de descargas históricas. Tras alcanzar picos de más de setenta millones de usuarios mensuales, en junio de 2024 fue comprada por el gigante francés Voodoo por 500 millones de euros. Hoy, estabilizada en torno a los 40 millones de usuarios activos mensuales, BeReal lucha por demostrar que la autenticidad puede ser, además de un valor social, un modelo de negocio rentable en un mercado dominado por la atención infinita. Recientemente la compañía ha anunciado su relanzamiento en España y ha nombrado a Patricia Ramírez Llopis, nueva directora general de BeReal en nuestro país, una profesional que cuenta con más de doce años de experiencia en marcas globales de tecnología y consumo en Europa y China.

Anuncios.— ¿Qué le atrajo del reto de ponerse al frente de BeReal en España?
Patricia Ramírez.— Siempre he sido consumidora de redes sociales y además he trabajado muy de cerca con ellas durante años. Pero ahora también soy madre y, al pensar en el futuro de mis hijas, sentí que era el momento de replantearnos qué tipo de redes queremos construir. Volver a redefinir lo que significa que una red sea realmente social. Muchas plataformas hoy están diseñadas para entretener y consumir tiempo, pero no necesariamente para conectar a las personas entre sí; a veces incluso ocurre lo contrario. BeReal me atrajo precisamente por eso: porque propone una forma más honesta, menos performativa y más humana de relacionarnos, que pone el foco en la conexión real y no en la presión por mostrar una versión idealizada de nosotros mismos.
A.— ¿En qué punto se encuentra BeReal en el mercado español y cuáles son las prioridades estratégicas para esta nueva etapa?
P. R.— Tras la adquisición de BeReal por parte del grupo Voodoo, la compañía se encuentra en una etapa clave de relanzamiento en ciertos mercados, entre ellos España, donde queremos ser un referente de autenticidad y uso consciente de las redes sociales. Creemos que en el mercado hay espacio para un actor que prioriza el fomentar que los amigos estén conectados y donde se pueda ver que están haciendo realmente, sin necesidad de filtros. Y ese actor somos nosotros.
A.— ¿Cómo se traduce el relanzamiento de BeReal en España a nivel de posicionamiento, producto y comunicación?
P. R.— La estrategia actual pone el foco en fortalecer la esencia del producto, consolidar una comunidad fiel mediante contenido genuino y siempre desde el respeto al usuario. El propósito es que BeReal se convierta en una parte natural del día a día de las personas, no revivir el hype inicial, sino construir una red social equilibrada: un lugar al que entras para conectar y compartir, y del que sales para seguir viviendo plenamente el mundo real. Queremos luchar contra la soledad, queremos mostrar lo que la gente está haciendo, sin filtros, sin alteraciones, pero también queremos que los usuarios vuelvan y vivan su vida, no que estén pegados a su dispositivo.
A.— BeReal se define como la única red social que no permite imágenes generadas por IA. ¿Por qué esta decisión es hoy más relevante que nunca?
P. R.— Hoy es más relevante que nunca porque la autenticidad se ha convertido en un valor escaso. Según datos del proveedor de soluciones biométricas iProov, solo el 0,1% de los usuarios de redes sociales es capaz de identificar correctamente si un contenido está generado por inteligencia artificial o no, lo que aumenta la desconfianza hacia lo que se ve en muchas plataformas. Esto puede generar confusión, saturación e incluso fatiga digital. En BeReal defendemos un entorno donde lo que compartes es real, espontáneo y humano. Prohibir las imágenes generadas por IA no es una limitación, es una decisión estratégica para proteger la confianza, la transparencia y la conexión genuina entre las personas, valores que hoy son más importantes que nunca en el mundo digital.
Los mejores resultados son de las marcas que han sabido adaptar su tono, abandonar el mensaje clásico y participar en la plataforma como un usuario más
A.— ¿Cómo se construye una propuesta de valor diferencial cuando el mercado está dominado por algoritmos, filtros y contenido hiperproducido?
P. R.— Nuestra diferenciación parte de una idea simple: volver a lo real. En BeReal no trabajamos para fomentar la perfección, lo hacemos a favor de la autenticidad. De hecho, es posible que el usuario reaccione comentando con su propia cara reflejando la emoción del emoji. Eliminamos la presión de los likes, reducimos la manipulación algorítmica y limitamos las herramientas de edición para que las personas compartan quiénes son, no quiénes creen que deberían ser.
Nuestra propuesta de valor se construye sobre confianza, espontaneidad y conexión genuina. No competimos por atención infinita sino consciente y con relevancia en momentos reales. En un mercado saturado de contenido fabricado, ser auténtico no es una debilidad, es nuestro mayor diferencial.
A.— BeReal prescinde de algoritmos de recomendación y fomenta un uso limitado y consciente de la app. ¿Es esto una decisión ética, estratégica o ambas?
P. R.— Es ambas. Por un lado, es una decisión ética porque creemos que la tecnología debe respetar el tiempo, la atención y el bienestar de las personas. Diseñamos BeReal para reducir la presión social, evitar el consumo infinito y fomentar relaciones más auténticas, no para maximizar el tiempo que pasan los usuarios delante de la pantalla. Al mismo tiempo, es una decisión estratégica. En un mercado saturado de plataformas que compiten por atención a través de algoritmos y optimización constante, ofrecer una experiencia más humana, transparente y consciente nos diferencia claramente.





