La ciudad de Ámsterdam se convertirá el próximo 1 de mayo de 2026 en la primera capital del mundo en prohibir la publicidad de carne en el medio exterior. La medida afectará a vallas publicitarias, marquesinas, paradas de autobús, estaciones de metro y otros soportes gestionados por el consistorio de la ciudad de Países Bajos.

La decisión se enmarca en una política municipal más amplia orientada a reducir el impacto climático derivado por el consumo y a reforzar mensajes coherentes con los compromisos medioambientales de la ciudad. En este sentido, el veto a la publicidad de productos cárnicos se suma a otras restricciones ya aprobadas por el ayuntamiento de Ámsterdam, que ya limita la emisión de anuncios de combustibles fósiles, viajes en avión, cruceros y vehículos de combustión. El objetivo de esta batería de medidas pasa por evitar la promoción de productos y servicios con una elevada huella de carbono en soportes financiados o gestionados con recursos públicos.
Cuestión de coherencia
Desde el propio ayuntamiento de la ciudad defienden que no resulta coherente declarar la emergencia climática y, al mismo tiempo, permitir campañas de publicidad que incentiven hábitos de consumo contrarios con esos compromisos.
Se matiza, además, que la prohibición se aplicará exclusivamente a espacios publicitarios municipales, por lo que la publicidad de productos cárnicos no quedará vetada en tiendas, supermercados, restaurantes ni en soportes privados, que seguirán pudiendo comunicar con libertad dentro del marco legal vigente.
Aunque otras ciudades de Países Bajos como Haarlem o Utrecht ya han aprobado limitaciones similares, Ámsterdam se convertirá en la primera gran urbe en aplicar una prohibición publicitaria de este alcance.





