La carrera por la inteligencia artificial no versará este año solo en cuanto a novedades vinculadas con los LLMs. Uno de los principales puntos calientes está en el negocio y, más concretamente, en la particular carrera que han emprendido OpenAI y Anthropic para iniciar sus operaciones en el parqué. Esta última compañía, propietaria de Claude, ha sido la primera en oficializar su ruta a Wall Street con la presentación, de forma confidencial, de un formulario S-1 ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), requisito previo ineludible de cara a una posible salida a bolsa.

La empresa ha comunicado este mismo 1 de junio que ha iniciado el proceso regulatorio para una oferta pública inicial (IPO) de acciones ordinarias. La presentación confidencial permite a la compañía avanzar en las conversaciones con el regulador antes de hacer públicos los detalles financieros de la operación.
Por el momento, Anthropic no ha revelado ni el número de acciones que pondrá en circulación ni el rango de precios previsto para la oferta. En un escueto comunicado, la compañía ha hecho hincapié en que la operación dependerá de las condiciones del mercado y de otros factores que puedan influir en el proceso.
Un movimiento decisivo en la carrera de la IA
La decisión sitúa a Anthropic entre las compañías tecnológicas que podrían protagonizar algunas de las mayores salidas a bolsa de los próximos años. La empresa se ha consolidado como uno de los principales competidores de OpenAI en el mercado de la inteligencia artificial generativa, impulsada por la adopción empresarial de sus herramientas y asistentes basados en IA.
La presentación del formulario S-1 no implica que la operación vaya a ejecutarse de manera inmediata, pero sí abre la puerta a que la compañía acceda a los mercados públicos una vez concluya la revisión de la SEC. Y, además, confirma el interés de la tecnológica por salir al parqué, una cuestión sobre la que ya se venía hablando desde hace algún tiempo.
El anuncio de Anthropic se produce apenas unos días después de que la compañía cerrase una ronda de financiación por valor de 65 000 millones de dólares y fuese valorada, según la propia empresa, en 965.000 millones de dólares. Esta valoración es superior a la última registrada por OpenAI, la compañía detrás de ChatGPT, en la que se indicaba que el valor de la compañía era de 730.000 millones de dólares.





