OpenAI tiene grandes ambiciones para el negocio publicitario de ChatGPT. Al menos así lo ha expresado su directora financiera, Sarah Friar, quien ha resumido el modelo al que aspiran desde su compañía con una comparación especialmente ilustrativa: “Si Google y Meta tuvieran un hijo, tendrías ChatGPT”.

Friar realizó esta afirmación durante su intervención en el marco de las jornadas Goldman Sachs Communacopia + Technology, que se están celebrando estos días en la ciudad estadounidense de San Francisco, según recoge Business Insider. De acuerdo con la directiva, la ambición de OpenAI pasa por combinar dos de las grandes fortalezas que sustentan el negocio de la publicidad digital: la capacidad de captar la intención del usuario característica de la búsqueda y el conocimiento contextual que permiten las plataformas basadas en datos y personalización.
La naturaleza conversacional de ChatGPT ofrece una diferencia relevante con respecto a una búsqueda convencional. El usuario puede explicar qué quiere conseguir, cuáles son sus prioridades y qué limitaciones tiene, comparar alternativas o plantear dudas durante una misma conversación. OpenAI considera que este contexto puede servir para proporcionar señales especialmente valiosas en momentos de descubrimiento, consideración y decisión.
De hecho, la publicidad en ChatGPT ya tiene en cuenta el contexto y la intención de la conversación en curso para seleccionar los anuncios. Cuando el usuario tiene activada la personalización publicitaria, puede incorporar también determinadas señales procedentes de su experiencia más amplia en ChatGPT. Los anunciantes, por su parte, pueden proporcionar indicaciones contextuales sobre las conversaciones, temas o palabras clave en las que sus productos y servicios pueden resultar relevantes.
Más allá de los formatos actuales
Friar apuntó, además, a la posibilidad de desarrollar formatos publicitarios más propios de una interfaz basada en inteligencia artificial. La compañía todavía no ha lanzado un formato que pueda considerarse plenamente nativo de IA, pues los anuncios actuales mantienen una estructura relativamente convencional que incluye el nombre del anunciante, un titular, un bloque de texto, una imagen y un enlace a una página de destino.
Aunque no han trascendido detalles al respecto, OpenAI ha adelantado que la próxima fase de su negocio publicitario incluirá nuevos formatos, objetivos, opciones de compra y capacidades de medición, así como nuevas soluciones para que las empresas interactúen con los consumidores dentro de la plataforma de ChatGPT.
La compañía mantiene como principio que la publicidad aparezca claramente identificada y separada de las respuestas generadas por ChatGPT, y asegura que los anuncios ni influyen, ni influirán, en las contestaciones ofrecidas por el asistente. Los anunciantes tampoco reciben acceso a las conversaciones privadas de los usuarios.
España ya forma parte del ecosistema publicitario de OpenAI
OpenAI comenzó a probar en Estados Unidos la publicidad en ChatGPT en febrero de 2026. El pasado 18 de agosto, la compañía anunció su expansión a 31 mercados europeos, entre ellos España, y, desde el 31 de agosto, los anunciantes de estos países pueden gestionar directamente sus campañas mediante Ads Manager, la plataforma publicitaria de la tecnológica.
Este mismo mes de septiembre, OpenAI ha dado cifras sobre su negocio publicitario. Menos de doscientos días después desde su lanzamiento, esta unidad ha alcanzado un ritmo de ingresos anualizados de 1.000 millones de dólares, lo que consolida la publicidad como una nueva vía de monetización para su negocio.





