Según ha anunciado la plataforma de vídeos propiedad de Google, a partir del próximo 15 de julio, y dentro de su plan YouTube Partner Program (YPP), restringirá el acceso a ingresos por publicidad a canales de reacciones y compilaciones (aquellos que reproducen materiales ajenos).

El objetivo, señala la propia plataforma en su web, es proteger a los creadores de contenidos que apuestan por la autenticidad y marcar claramente lo que es contenido inauténtico o producido en masa, es decir, vídeos generados de forma automática o el uso de IA para clonar, sin que haya transformación creativa alguna.
La medida pone en jaque a un elevado número de canales que circulan en la red y cuyo único cometido es el de viralizar los contenidos que otros realizan y cobrar por ello.
Según publica Reddeperiodistas, “entre 2021 y 2023, YouTube distribuyó más de 70.000 millones de dólares a sus creadores, cifra que lo posiciona como el programa de monetización más lucrativo frente a otras redes sociales”. Según las normas del YouTube Partner Program (YPP), los creadores de contenido necesitan tener al menos 1.000 suscriptores y 4.000 horas de reproducción pública en el último año, o 10 millones de vistas en Shorts en 90 días, para ser considerados por la plataforma.
La nueva actualización del programa podría dejar fuera del mismo a canales que ya han sido monetizados si no cumplen con las nuevas normas.