A veces, una conversación aparentemente trivial puede explicar mejor una prestación tecnológica que cualquier demostración de producto. Movistar vuelve a confiar en esa fórmula —personas corrientes, relaciones reconocibles y pequeños detalles cargados de verdad— para seguir construyendo Movistar es por todos, la plataforma que estrenó hace ahora un año junto a OriolVillar.

La nueva protagonista se llama Tere. O, más exactamente, Es por Tere, título de una pieza que arranca con una llamada entre una madre y su hija, que está de Erasmus. Una quiere seguir hablando; la otra tiene bastante más prisa por colgar. Hasta que la madre encuentra la manera de prolongar la conversación: le pide que demuestre que realmente es ella y que no se trata de un fraude.
Lo que podría haberse convertido en una explicación sobre ciberseguridad deriva entonces hacia un terreno mucho más familiar. La hija empieza a enumerar esos rituales minúsculos que forman parte de la memoria compartida de ambas cuando llega el momento de cerrar el apartamento de la playa: las persianas, las rutinas de cada año o la protesta del hermano pequeño, que siempre amenaza con no volver. Detalles sin importancia para cualquiera salvo para quienes los han vivido.
Es ahí donde Movistar vuelve a hacer lo que mejor le ha funcionado en esta plataforma: hablar de tecnología sin que la tecnología se convierta necesariamente en protagonista.
Una plataforma que ya tiene historia
Es por Tere no llega a un territorio creativo por estrenar. Movistar es por todos nació en septiembre de 2025 con Maruxa, una historia rodada en Galicia sobre una madre incapaz de dormir hasta saber que su hijo había llegado bien a casa. Fue el primer trabajo de OriolVillar para la compañía y estableció las bases de un lenguaje construido alrededor de la conexión humana, más que de las prestaciones de una operadora.
Después llegó Los Gracia, la campaña navideña ambientada en Zaragoza, en la que una familia utilizaba vídeos, audios, fotografías y mensajes para recuperar durante unas horas la presencia de un abuelo fallecido. De nuevo, la tecnología estaba ahí, pero subordinada a la historia.
La apuesta ha encontrado, además, respaldo. Maruxa consiguió cuatro metales en los Premios Nacionales de Creatividad 2026 —tres platas y un bronce—, incluido un reconocimiento en Ideas. La pieza también estuvo entre los trabajos reconocidos en los Premios Anuncios IdeAs del Año 2025.
Del fraude a los códigos que solo conoce una familia
El mensaje que Movistar quiere trasladar en esta ocasión es “Ser una red más segura”. La compañía cifra en más de 229 millones las llamadas fraudulentas bloqueadas durante el primer año de servicio.
Pero la creatividad evita convertir el dato en el centro del relato. El fraude funciona casi como una excusa narrativa para llegar a una idea mucho más emocional: hay cosas que una contraseña, un código o una tecnología pueden comprobar, y otras que solo pueden saber dos personas que comparten una historia.
Ese juego permite que la seguridad se incorpore con bastante naturalidad al territorio que Movistar y OriolVillar llevan construyendo desde hace un año. La marca vuelve a partir de una funcionalidad de su red para terminar hablando de aquello que sucede gracias a ella.
Ambientada esta vez en Gandía, la película ha sido dirigida por Pep Bosch y producida por Roma. También mantiene otra constante de la plataforma: el arraigo territorial a través de la música. Es por Tere incorpora ‘Mareta’ (‘Madre’), una canción de cuna popular valenciana reinterpretada para la campaña.
La campaña contará con versiones de 150, 120, 60 y 30 segundos. Su despliegue abarcará televisión, cine, exterior, prensa y medios digitales.





