Meta Platforms ha anunciado la puesta en marcha de una iniciativa en el ámbito de la infraestructura. Bajo el nombre de Meta Compute, ha sido diseñada para acelerar y escalar la capacidad de computación necesaria para sus operaciones de inteligencia artificial.

Meta Compute centraliza la planificación, diseño, construcción y operación de la infraestructura computacional que apoyará la próxima generación de IA de la compañía. Su objetivo pasa por unificar las funciones hasta ahora dispersas, como hardware, centros de datos, redes, planificación de capacidad, asociaciones de suministro y energía, bajo una única organización estratégica.
Esta estructura está pensada para impulsar la ventaja competitiva de Meta en el desarrollo y despliegue de modelos de inteligencia artificial, dotando a la compañía mayor control sobre cuestiones como los costes, el suministro de energía, el diseño de sistemas y la optimización de la cadena logística.
Liderazgo directivo
En un mensaje publicado en su perfil de Facebook, Mark Zuckerberg, fundador y primer directivo de Meta, ha dado algunas pistas sobre cómo se desarrollará el nuevo plan. Su compañía “tiene previsto construir decenas de gigavatios esta década y cientos de gigavatios o más con el tiempo. La forma en que diseñemos, invirtamos y colaboremos para construir esta infraestructura se convertirá en una ventaja estratégica”.
Una ventaja estratégica que tiene dos directivos al frente. Por un lado, Santosh Janrdhan, responsable mundial de infraestructura de Facebook y corresponsable de ingeniería de Facebook, un directivo en cuya trayectoria figura asimismo el paso por otras multinacionales como Google, YouTube o PayPal. Por otro, Daniel Gross, antiguo CEO de Safe Superintelligence, un profesional que fichó por Meta el pasado verano que hace algunos años cofundó Cue, un motor de búsqueda que Apple adquirió en 2013.
“Santosh”, continúa Zuckerberg en su mensaje, “seguirá al frente de nuestra arquitectura técnica, nuestro software, nuestro programa de silicio, la productividad de los desarrolladores y la construcción y el funcionamiento de nuestra flota y red de centros de datos globales. Daniel dirigirá un nuevo grupo responsable de la estrategia de capacidad a largo plazo, las asociaciones con proveedores, el análisis del sector, la planificación y la modelización empresarial”.
De acuerdo con el mensaje del fundador de Meta, ambos directivos trabajarán en colaboración con Dina Powell McCormick, que acaba de incorporarse a la tecnológica como presidenta y vicechairman para trabajar en la colaboración con gobiernos y otras entidades con el objetivo de “construir, desplegar, invertir y financiar la infraestructura”.
La energía de un país
En términos energéticos, Meta Compute implica niveles de potencia eléctrica comparables con las demandas de pequeños países, lo que convierte el plan en uno de los proyectos de infraestructura energéticamente más exigentes del sector tecnológico.
Debido al ingente consumo energético que se desprende del proyecto, Meta está gestionando acuerdos para el suministro de suministro de energía que le garanticen varios gigavatios de energía nuclear para sus centros de datos, apuntando a reforzar tanto la fiabilidad de las operaciones como la sostenibilidad a largo plazo.
Meta destinó aproximadamente 72.000 millones de dólares durante 2025 para el desarrollo infraestructura que soporte su inteligencia artificial, una cantidad que, según diversas fuentes, se espera que continúe aumentando significativamente en los próximos años.





