Lacoste ha ampliado su línea de fragancias con Lacoste Original Aqua, un nuevo perfume con el que la firma explora un territorio olfativo fresco e intenso con un marcado carácter acuático. La fragancia busca reflejar la elegancia dinámica y la libertad segura, sello que caracteriza a la línea de productos Original y que en esta ocasión incorpora, además, un matiz de sensualidad.
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Política de cookiesVer en youtube.comPara dar cuenta al mercado sobre este lanzamiento, Lacoste ha encargado a la operación parisina de Maison BETC (la unidad de la agencia francesa BETC especializada en el mercado del lujo) que continúa desarrollando el universo creativo inaugurado por la marca en 2024 para esta gama de perfumes.
La pieza audiovisual que protagoniza este proyecto ha sido dirigida por Thibault Della Gaspera y sitúa la acción en un entorno abierto y luminoso frente al horizonte. Más que un escenario, la campaña propone un estado emocional que es definido por la agencia como un momento suspendido donde el tiempo parece detenerse. La narrativa avanza a través de miradas, movimientos y gestos que guían la historia.
Fiel al enfoque de la franquicia Original, el frasco no se presenta como un simple objeto, sino como un detonante narrativo que invita al movimiento, la evasión y el juego.
Lenguaje cinematográfico
La campaña, que se difundirá en televisión y medios impresos, adopta un enfoque visual claramente cinematográfico, alternando momentos de suavidad e intensidad, contención y ruptura. A partir de una situación aparentemente simple, el relato evoluciona hacia lo inesperado y adopta un tono lúdico que desde Maison BETC aseguran se ha convertido en una de las señas de identidad de la saga Original.
Los gestos se transforman en coreografías, las caídas en vuelos y los momentos íntimos derivan en escenas de carácter más espectacular. El tratamiento visual mantiene una estética natural, evitando la exageración y apostando por una elegancia aparentemente espontánea.
La banda sonora refuerza esta identidad. El film utiliza Le cœur au bout des doigts, interpretada por Jacqueline Taïeb, una pieza con acentos retro-chic que aporta un tono irónico y ligero a la narrativa, reforzando una identidad francesa contemporánea y segura de sí misma.





