El holding publicitario WPP ha iniciado conversaciones con sus principales accionistas para valorar una mejora del paquete retributivo ligado a resultados de su nueva consejera delegada, Cindy Rose, que asumió el cargo el pasado mes de septiembre tras la salida de Mark Read.
Según fuentes conocedoras a las que alude el diario británico The Times, el comité de remuneraciones del grupo ha analizado posibles ajustes tanto para la propia Rose como para otros altos directivos de la compañía. Las nuevas condiciones, de concretarse, se someterían a votación en la próxima junta general de accionistas de WPP.

Cindy Rose asumió la batuta de WPP con un salario base de algo más de 1,4 millones de euros, además de incentivos a corto y largo plazo en efectivo, y acciones, sujetos todos ellos a distintos indicadores de rendimiento. Además, recibió 5,2 millones de euros en acciones como compensación por los incentivos no percibidos tras su salida de Microsoft.
Por su parte, la política de remuneración de los directivos de la multinacional fue revisada por última vez en 2023, sin haberse producido cambios relevantes desde entonces. Por normativa, las compañías cotizadas deben someterla a votación al menos cada tres años.
WPP no ha tomado todavía ninguna decisión definitiva en este sentido, ya que el proceso de consulta con los accionistas continúa abierto.
En busca de la recuperación del grupo
Cindy Rose, exdirectiva de Microsoft, afronta el reto de relanzar el negocio y la confianza del mercado tras un ejercicio especialmente complejo. En diciembre, WPP salió del índice FTSE 100 después de que la cotización de sus títulos cayera cerca de un 60% en 2024 hasta niveles no vistos en casi tres décadas.
WPP tiene previsto presentar el próximo 26 de febrero una actualización estratégica en la que Rose detallará la hoja de ruta que guiará a partir de ese momento la estrategia del holding publicitario. En este sentido, The Times informa de que las mejoras retributivas estarían vinculadas a hitos de rendimiento concretos y alineadas con los objetivos que se definan en ese plan.
Los grandes cambios desde septiembre de 2025
Desde su llegada al timón de la compañía, la nueva CEO ha manifestado la necesidad de una simplificación profunda de la estructura operativa del grupo, especialmente en un momento en el que WPP arrastra el impacto de importantes pérdidas de cuentas, un entorno macroeconómico adverso y una reducción de la inversión publicitaria por parte de grandes anunciantes.
A ello se suma la presión que en la actualidad está ejerciendo la inteligencia artificial sobre la industria publicitaria, que amenaza con automatizar parte de los servicios tradicionales de las agencias de manera más rápida y económica. En octubre, Cindy Rose calificó de “inaceptable” el rendimiento reciente del grupo y advirtió de una caída de los ingresos de entre el 5,5% y el 6%, por encima de las previsiones iniciales.
Actualmente, la capitalización bursátil de WPP ronda los 3.500 millones de libras (4.038 millones de euros), muy lejos de los cerca de 24.000 millones de libras (27.700 millones de euros) registrados en 2017.
Entre los primeros movimientos bajo su liderazgo que parecen estar marcando un punto de inflexión se encuentra la adjudicación de un contrato de hasta 2.000 millones de libras para gestionar las campañas publicitarias del Gobierno británico a finales del pasado año. A esta asignación se le suman otras relevantes cuentas como el contrato alcanzado por Jaguar Land Rover para ser su proveedor exclusivo o la confianza en el grupo ha depositado Kenvue, que le ha adjudicado su cuenta mundial de creatividad y producción.





