La británica WPP ha tenido que hacer públicos más datos de inversión de sus principales clientes referentes al ejercicio 2023 por valor de más de 9.000 millones de dólares como parte de un litigio en Estados Unidos contra un antiguo directivo de su división de compra de medios (desde hace unos meses, WPP Media).

La documentación, presentada ante un tribunal estadounidense, incluye datos detallados sobre la inversión anual publicitaria de anunciantes como Google, Coca-Cola, Unilever, Ford, Adidas, JP Morgan, Shell o Cartier, entre otros. Parte de esta información, considerada comercialmente sensible, ha quedado accesible a través del sistema judicial de Estados Unidos.
Según el informe aportado por la compañía, sobre el que se hace eco The Times, los veinte mayores clientes de su unidad de medios destinaron miles de millones a compra de espacios en 2023. Solo en Google se concentraron cerca de 5.000 millones de dólares de la inversión gestionada por WPP Media y comunicada a la justicia por este caso. De ellos, 194 millones correspondieron en 2023 Unilever, 299 millones a Ford y 101 millones, a Adidas.
El caso
El origen del caso está en la demanda presentada por Richard Foster, exdirectivo de la antigua GroupM, que trabajó durante 17 años en la compañía antes de salir en la última ronda de recortes. El profesional ocupaba la posición de consejero delegado mundial de Motion Content Group, una de las unidades del grupo.
Foster sostiene que fue despedido tras denunciar internamente supuestas prácticas irregulares en la gestión de descuentos y en los acuerdos de compra de medios. Según su reclamación, la compañía habría convertido esos incentivos en un centro de beneficio no comunicado a los clientes.
En diciembre de 2024, el directivo elaboró un informe en el que exponía sus preocupaciones sobre este modelo de ingresos y lo trasladó al responsable de WPP Media, Brian Lesser. Ese mismo documento, en el que se cifraba en mil millones de dólares el beneficio obtenido por WPP como resultado de sus presuntas prácticas y que también incluía datos financieros, cuentas de resultados, costes de personal y cifras de ingresos de agencias del grupo, fue presentado por WPP como prueba en su defensa ante un litigio valorado en 100 millones de dólares.
La defensa de WPP
El grupo, liderado por Cindy Rose desde septiembre del año pasado, rechaza las acusaciones y sostiene que su unidad de compra de medios está sujeta a las auditorías y a los controles de cumplimiento habituales. En su alegato de defensa, WPP califica a Foster como un “empleado descontento” y niega que exista base alguna para considerar su actuación como una denuncia de irregularidades. En su argumentación, también acusa al exdirectivo de intentar obtener una mayor compensación económica mediante la amenaza de hacer públicas sus alegaciones.
Por su parte, el equipo legal de Foster ha rechazado las acusaciones de extorsión y sostiene que el grupo británico no cuenta con el respaldo probatorio suficiente.





