En el marco de Mentes que despiertan Mentes, evento internacional organizado por Anuncios y que en esta undécima edición ha contado con el patrocinio de Telefónica, Aleix Valls, CEO de WeArtificial, ofreció una mirada ambiciosa y pragmática sobre la inteligencia artificial y los cambios estructurales que ejercerá en los próximos años. En un discurso directo, rápido y repleto de ironía, situó a la audiencia frente a un escenario que calificó como “profundamente transformacional”.
El directivo recordó que el concepto de inteligencia artificial nació en 1956 como un reclamo de marketing. Desde entonces, la IA no ha buscado imitar la inteligencia humana, sino aportar capacidad intelectual a coste marginal cero. “Por primera vez hemos inventado una tecnología que puede poner capacidad intelectual a cualquier cosa”, afirmó, añadiendo que tareas antes reservadas a humanos podrán ser ejecutadas por sistemas con un rendimiento equivalente al de un coeficiente intelectual de 145.

Valls explicó que el progreso de los modelos de IA se basa en tres pilares: número de parámetros, volumen de datos y capacidad computacional. Sin embargo, alertó sobre la escasez de datos humanos y el uso creciente de datos sintéticos, lo que podría degradar la calidad. En paralelo, gigantes tecnológicos construyen megacentros de datos y exploran soluciones energéticas, como la nueva generación de energía nuclear, para sostener esta expansión.
Sobre la economía de la atención
Uno de los bloques más destacados de su intervención se centró en la economía de la atención. Valls señaló que la IA cambiará radicalmente la relación entre marcas, agencias y creadores de contenido. Las marcas ganarán autonomía, los propietarios de audiencias conservarán su ventaja y las agencias verán erosionado su papel tradicional. “El autoservicio de la marca es inevitable”, dijo.
Anticipó también un nuevo “sistema operativo” de la sociedad, donde las aplicaciones serán reemplazadas por agentes inteligentes y la interacción será natural, adaptativa y en tiempo real. De acuerdo con el calendario que maneja este profesional, 2023 fue el año del shock; 2024, del entendimiento; 2025, de la adopción centrada en tareas; 2026, de la automatización, y 2027, de la transformación total del modelo de negocio.
Aleix Valls concluyó su ponencia destacando el impacto económico: la IA podría triplicar la capitalización bursátil global hasta 300 trillones de dólares y generar empresas con un billón de valor gracias a un solo empleado que se apoye en la IA. “Nos beneficia que corran, que inviertan, que se estrellen”, cerró, animando al sector a asumir el cambio con ambición y pragmatismo.





