Y no son las únicas. Llevado al terreno de la industria de la comunicación comercial, la cotización en bolsa de los grandes holdings publicitarios también se ha visto afectada negativamente en los últimos meses. Prácticamente todos los grupos han sufrido una desvalorización en el parqué, por lo que el sector no debería desoír la advertencia de Matt Shumer.

Según recoge el citado artículo de El País, que analiza un ensayo titulado Algo grande está sucediendo, publicado por este programador la semana pasada y que, cita, en menos de cinco días tuvo más de 80 millones de visitas, “estamos ante algo mucho, mucho más grande que la covid”. En su ensayo, Shumer deja entrever que la IA “no reemplaza una habilidad específica. En un sustituto general del trabajo cognitivo. Mejora en todo simultáneamente. Cuando las fábricas se automatizaron, un trabajador despedido pudo capacitarse para trabajar como oficinista. Cuando internet irrumpió en el comercio minorista, los trabajadores se trasladaron a la logística o los servicios. Pero la IA no deja un hueco conveniente para ocupar. Sea cual sea el objetivo de la capacitación, también está mejorando en eso”, recoge el artículo de El País, en el que también se indica que este experto advierte de que “los nuevos modelos de IA suponen una amenaza para millones de puesto de trabajo de cuello blanco en todo el mundo. Señala, por ejemplo, que las propias empresas de IA están despidiendo a informáticos y desarrolladores “porque las herramientas que ellos crearon ya se están programando a sí mismas para hacerse más inteligentes”, cita el artículo.
Ello guarda relación con lo ocurrido en Wall Street la semana pasada, de manera que “los inversores han castigado a compañías que se van a ver más afectadas por la irrupción de esta tecnología. Empresas de software, de videojuegos o desarrolladores informáticos han recibido un serio correctivo en bolsa al difundirse las altas capacidades de los nuevos modelos de IA y el resto que supone para millones de empleos”, se explica. Pero, continúa el artículo, “los inversores también ven cómo la automatización está lista para saltar a otros sectores no tan evidentes, como la logística, aseguradoras o consultoras. Con un par de órdenes se podrá crear un programa de planificación fiscal o un boy de atención al cliente que supere la interacción humana”.
Fuerza de trabajo
En la última edición de Mentes que Despiertan Mentes, el espacio de reflexión impulsado por Anuncios, y que en esta ocasión estuvo centrado precisamente en el impacto de la inteligencia artificial en el sector de la comunicación comercial, los ponentes ya advertían de que, en el plazo de tres años máximo, ningún profesional que no tuviera interiorizado el uso de la IA sería contratable en esta industria. Si a eso se suman iniciativas como la anunciada recientemente por Amazon, que ha lanzado en España su modelo de IA para la creación de campañas en su entorno, el asunto adquiere nuevas dimensiones.
En un artículo reciente publicado por Enrique Dans, en relación al anuncio del recorte del 10% de la pantalla de McKinsey, este experto señalaba que esta medida no era “una anécdota ni una simple corrección de costes en un ciclo económico menos favorable. Son una señal inequívoca de que, como llevo tiempo comentando, el modelo tradicional de la consultoría estratégica está entrando en una fase de agotamiento acelerado”. Y apuntaba que no se trata solo de menos proyectos o de clientes cautelosos, “sino de algo mucho más profundo: la inteligencia artificial está vaciando de contenido buena parte de lo que durante décadas justificó la existencia de estas firmas como intermediarios privilegiados del conocimiento y el análisis”.





