Hace unos días, fallecía en Filipinas a la edad de 64 años y tras sufrir un infarto, el creativo José Luis (JL) Rois. Aunque su carrera profesional en el sector de la publicidad fue breve y se alejó del mismo hace más de veinticinco años, su contribución al desarrollo creativo de la agencia en la que trabajó, Tandem DDB, fue notable. Así lo recuerda en el artículo que se publica a continuación Alberto Astorga, actual director creativo de Santa Marta & Astorga, y destacado el pasado año con el CdeC de Honor junto Dani Ilario. Ambos, en sus inicios precisamente en esta agencia, trabajaron a las órdenes de Rois, quien asumió la dirección general creativa junto al también fallecido Fernando Macía, tras el trágico accidente que le costó la vida a Toni Guasch. Pero, a comienzos de los años 2000, Rois decidió dejar la agencia y la publicidad para dedicarse al mundo de la música. Fue entonces cuando Astorga e Ilario asumieron la dirección general creativa en la agencia hasta sus respectivas salidas de la misma, años después. Durante el tiempo en el que JL Rois trabajó en Tándem DDB participó en campañas notables para Volkswagen Golf, Audi o BBVA, entre otras marcas.

Un gran creativo que ya no lo quiso ser
Se llamaba Jose Luis Rois, pero todo el mundo le llamaba JL.
El simpático acrónimo, no sé por qué, siempre me recordó a otro que sonaba parecido, como era el de JR, el malvado protagonista de Dallas, teleserie que precisamente emitían en televisión cuando le conocí. Así que, ya empezando por su nombre, JL era un tipo peculiar.
JL fue mi jefe y mi director creativo. Y también el de Dani Ilario. En la época en la que Audi empezó a ser Audi a nivel publicitario en nuestro país. Años divertidos e intensos en los que ganamos tres grandes premios seguidos en San Sebastián con Café, y luego con Camello y Guepardo. Dani y un servidor metimos los goles, pero sin duda el entrenador y el que puso el listón en lo más alto fue él.
Probablemente, la mayoría de las personas que lean este artículo no se acordarán de él, ni siquiera les suene su nombre ni su cara. Posiblemente, porque decidió dejar Tándem DDB Barcelona cuando estaba en el mejor momento de su carrera profesional para dedicarse a otras cosas, algo que siempre me sorprendió. Eso fue en el año 2000.
Pero lo cierto es que la publicidad se le quedó pequeña cuando era una actividad para la que estaba especialmente dotado.
Antes de Audi, JL fue uno de los coautores, junto a Toni Guasch, de Espermatozoide, para Golf GTI. Ganó otro León de oro para BBVA en Film con Zorro y gallina, y creo que contribuyó más que nadie a la canción del verano con sus campañas para Estrella Damm.
JL, me atrevería a decir, era el mejor vendedor de ideas que he conocido. Y ya nunca se lo podremos decir, pero aprendimos mucho de él.
El caso es que nos dejó. Al oficio y a nosotros. Y se marchó para no volver. Su idea era dedicarse a la música, a la inversión, a negocios varios y a vivir -lo que más le interesaba del mundo-.
Ahora nos ha vuelto a dejar para siempre a los 64 años en Filipinas. Donde se fue a vivir con su pareja, con la que tuvo una niña que ahora tiene siete años. JL era un campeón, un winner, nadie se podía imaginar que estuviera tan enfermo.
En esta profesión que olvida tan rápido, me temo que él puede llevarse la peor parte. Pero, mira, que sirva un poco este artículo para sacarlo de la cuenta del olvido. Aunque en cualquier caso, seguro que somos muchos los que nunca le olvidaremos.





