Los actores José Coronado y Paco León participan de forma altruista en Nano y Choco, el nuevo corto solidario impulsado por la Fundación PorqueViven. La pieza, ideada por Piel Creative Studio, la agencia impulsada por Juan García-Escudero y Jesús Lada, centra su mensaje en los cuidados paliativos pediátricos y en la necesidad de acompañar a los niños que no se pueden curar y a sus familias.
La iniciativa parte del compromiso de profesionales del ámbito audiovisual y cultural para desmontar un prejuicio todavía extendido: cuando no hay esperanza de curación, ya no merece la pena ayudar. Frente a esa idea, el mensaje el mensaje de la entidad pasa por concienciar de que mientras haya vida, hay mucho por hacer.
Una historia de amistad para cambiar la mirada
Nano y Choco recurre a la metáfora y a la sencillez narrativa para abordar la realidad de los cuidados paliativos pediátricos desde una perspectiva cercana y humana. A través de una historia simbólica de amistad y acompañamiento, la película, producida por Primo Content con Mab & Becho como realizadores, evita el enfoque clínico y el dramatismo para centrarse en los vínculos, la presencia y el cuidado cotidiano.
La pieza cuenta además con la colaboración del compositor Fernando Velázquez, ganador del Goya, responsable de la música original interpretada por la Euskadiko Orkestra.
Un proyecto con impacto a medio y largo plazo
El lanzamiento de Nano y Choco se concibe como una herramienta de sensibilización social. El objetivo es llegar a distintos públicos y contextos para contribuir a una mayor comprensión de los cuidados paliativos pediátricos y combatir la soledad que sufren muchas familias en estos procesos.
La campaña también busca reforzar la captación de fondos que permitan sostener y ampliar los programas de atención y acompañamiento de la fundación.
Este enfoque integral se verá reforzado con la puesta en marcha del Centro de Atención Paliativa Pediátrica Integral (CAPPI), cuya apertura está prevista para finales de 2026 en Madrid. Las obras han sido financiadas al 100% por la Fundación Amancio Ortega, sobre un suelo cedido por el Ayuntamiento de Madrid.
La Fundación PorqueViven trabaja desde hace más de quince años para que el tiempo que les queda a estos niños no sea solo tiempo, sino vida. Aliviar el dolor, ofrecer apoyo emocional, facilitar respiro a las familias y crear momentos cotidianos (jugar, celebrar un cumpleaños o simplemente estar juntos) forman parte esencial de su labor.





