The Walt Disney Company ha dado cuenta este mismo jueves sobre la formalización acuerdo histórico con OpenAI para que sus personajes puedan ser utilizados de manera legal en el ecosistema de herramientas de inteligencia artificial de la compañía tecnológico. Este anuncio se produce de manera casi pareja al envío a Google de una carta de cese y desistimiento por el uso no autorizado de su propiedad intelectual en servicios de IA.
Gracias a este acuerdo, valorado en 1.000 millones de dólares, OpenAI podrá utilizar legalmente más de doscientos personajes de las franquicias de Disney —entre las que se incluyen Disney, Pixar, Marvel y Star Wars— en Sora, la de generación de vídeos con IA de la compañía, y ChatGPT.

La alianza, de tres años de duración, permitirá a los usuarios crear videos cortos basados en prompts de texto, incorporando personajes como Mickey Mouse, Ariel, Iron Man, Darth Vader o Simba, entre muchos otros, con una serie de controles que garantizarán un uso responsable y seguro de la tecnología de OpenAI. Incluso parte del contenido generado podrá estar disponible para ser visto en Disney+.
La compañía subrayó que la alianza no incluye derechos sobre las voces o la imagen real de los actores, y que se trata de un esfuerzo por establecer estándares en el uso ético de inteligencia artificial en la industria del entretenimiento. Resulta asimismo preciso mencionar que Disney también será un cliente importante de las APIs de OpenAI para desarrollar productos y experiencias dentro de su ecosistema.
Acciones contra Google
En paralelo con este anuncio, Disney ha enviado una carta de cese y desistimiento a Google en la que acusa al gigante tecnológico de infringir sus derechos de autor de manera “masiva” mediante el uso de sistemas de IA que reproducen y distribuyen contenido derivado de propiedades protegidas de Disney. Según la misiva, la tecnología de Google —incluyendo herramientas impulsadas por modelos como Gemini— estaría generando y mostrando de forma generalizada imágenes y vídeos que utilizan personajes de Disney, Marvel y otras marcas de la compañía especializada en entretenimiento.
Disney sostiene que estas prácticas no solo infringen sus derechos de propiedad intelectual, sino que además podrían inducir a los usuarios a creer, por el uso de servicios como el que ofrece Gemini, que la explotación del contenido está autorizada por Disney, lo que no es así.
Google, por su parte, ha señalado que utiliza datos públicos disponibles en la web y mecanismos como Content ID de YouTube para dar a los titulares de derechos cierto grado de control, y asegura que seguirá “dialogando” con Disney.





