La tecnológica OpenAI ha comenzado a definir lo que, en términos económicos, supondrá la publicidad en ChatGPT. En una clara apuesta por un modelo prémium, The Information publica que la compañía estaría planteando un precio de alrededor de los 60 dólares por cada mil impresiones (o CPM). Esta cifra triplica una cifra que triplica el coste medio de la publicidad en plataformas como Meta.

Pese a este elevado coste, los anunciantes no dispondrán, al menos en una primera fase, del mismo nivel de información que ofrecen otros grandes players del mercado publicitario digital, como Google o Meta. Las primeras campañas en ChatGPT solo contarán métricas generales, como el número total de visualizaciones o clics, sin datos detallados sobre el comportamiento posterior de los usuarios, por ejemplo, si realizaron una compra tras ver el anuncio.
Fuentes citadas por The Information mencionan que OpenAI podría ampliar estas capacidades analíticas en el futuro, aunque la compañía ha dejado claro que su enfoque en privacidad marcará los límites del producto publicitario.
Privacidad como eje del modelo
En el anuncio oficial de la llegada de la publicidad a ChatGPT, realizado este mismo mes de enero, OpenAI señaló que no venderá los datos de los usuarios a los anunciantes y que las conversaciones mantenidas en el chatbot seguirán siendo privadas.

Los primeros anuncios en ChatGPT comenzarán a mostrarse en las próximas semanas. Estarán dirigidos a usuarios de la versión gratuita y de su modelo de suscripción de bajo coste, Go. En cualquier caso, quedarán excluidos de ser impactados por la publicidad los menores de 18 años y aquellas conversaciones en las que se mencionen cuestiones sensibles, como salud mental o política.





