El grupo Dentsu, que el pasado viernes informó sobre el relevo en su cúpula directiva al nombrar a Takeshi Sano como nuevo presidente y CEO mundial, ha decidido no seguir adelante con la venta o con un acuerdo a escala global de su negocio internacional para centrar su objetivo en acelerar su plan estratégico a medio plazo. La decisión llega después de meses de especulación sobre el futuro de sus operaciones fuera de Japón y coincide con el cierre de un ejercicio en el que ha registrado la mayor pérdida neta de su historia.

En agosto de 2025, el grupo había confiado en el servicio de dos bancos para explorar alternativas estratégicas para su división internacional. Finalmente, según publica Campaign, el holding habría optado por mantener el control del negocio, aunque manteniendo la puerta abierta a alianzas o desinversiones puntuales, caso por caso, en los diferentes mercados locales.
De cara a 2026, la materialización de esta estrategia permitirá al grupo regresar a beneficios, con una estimación de 69.700 millones de yenes en términos de beneficios netos. En paralelo, Dentsu completó en diciembre de 2025 la venta de su antigua sede en el distrito de Ginza (Tokio), una operación que generó más de 30.000 millones de yenes y que se cerró formalmente el 30 de enero de 2026.
Reorganización y simplificación
La revisión estratégica de la compañía japonesa se acompaña de una profunda reestructuración de su liderazgo mundial. En este sentido, ha tomado la decisión de suprimir los cargos de global chief operating officer (COO) y global president, figuras presentes en la estructura que hasta la fecha regía su liderazgo. A partir de ahora, los CEOs regionales y los presidentes globales de las diferentes prácticas reportarán directamente al consejero delegado mundial, Takeshi Sano.
Además, Dentsu ha incorporado dos nuevas responsabilidades a su organigrama. Por un lado, la posición de global chief transformation officer (GCTO), un rol desde el que se impulsará la transformación transversal y la alineación estratégica, operativa y tecnológica. Por otro, la de global chief corporate affairs officer (GCCAO), cuyo objetivo pasa por encabezar el gobierno corporativo, el cumplimiento, el control interno, los riesgos y la sostenibilidad.
En declaraciones a Campaign, Takeshi Sano ha señalado que la nueva etapa que encara el grupo tiene como máxima “ser el socio de crecimiento más sólido para nuestros clientes”. De acuerdo con el directivo, “esto significa que estamos concentrando nuestra energía en las tecnologías, los mercados y las capacidades que generan el mayor valor, así como en las áreas en las que nuestros conocimientos, creatividad y tecnología pueden transformar verdaderamente los resultados de las marcas y las empresas”.





