Backslash ha presentado su informe anual Edges 2026 en el que identifica seis cambios culturales globales que, por su escala y longevidad, están llamados a influir en la manera en que las marcas construyen relevancia en los próximos años.

El eje común del análisis es la creciente búsqueda de la “prueba de ser humano” en un contexto marcado por la proliferación de contenidos generados por inteligencia artificial.
El informe, dado a conocer en Londres, apunta a que, tras un año de “basura de IA” infiltrándose en todos los rincones del entorno digital, el público ha desarrollado un radar para distinguir entre lo sintético y lo real. En este escenario, el péndulo cultural vuelve a inclinarse hacia el oficio, la procedencia y las huellas humanas que evidencian esfuerzo y cuidado".
“Estamos entrando en un momento en el que la producción es barata, pero el significado no”, señala en la nota de prensa difundida Cecelia Girr, directora de estrategia cultural de Backslash y coautora del informe. “La tecnología puede hacer más que nunca. La pregunta más difícil es si queremos que así sea. En este nuevo capítulo, la humanidad misma se convierte en el factor diferenciador” .
Seis cambios culturales para anticipar el futuro
Los nuevos Edges para 2026 trazan un mapa de tensiones y oportunidades para las marcas:
Modo oscuro: ante algoritmos que homogeneizan el gusto, las personas se refugian en espacios privados y expresiones únicas. El significado reside en lo que no escala.
Fricción digital: tras décadas persiguiendo la máxima fluidez, emerge una demanda de tecnología con fricción intencionada. Los límites se reinterpretan como preservación de lo humano.
Zona de incomodidad: en un mundo sobreoptimizado, el riesgo y la incomodidad vuelven a ser aspiracionales porque permiten sentirse plenamente vivo.
Mundo despierto: frente al piloto automático, se buscan experiencias que profundicen la conciencia y reencanten la mente.
Civilidad moderna: después de diluir normas y reglas, resurgen códigos compartidos como vía hacia el respeto mutuo.
Autoridad del archivo: la cultura pone el foco en quién controla la huella digital. La batalla futura girará en torno a qué perdura, qué se borra y quién accede a la historia colectiva .
Según explica en nota de prensa Jen Costello, directora global de estrategia de TBWA\Worldwide, el liderazgo creativo pasa por decidir qué automatizar y qué preservar. “Cuando la optimización alcanza su techo, la verdadera disrupción es saber cuándo poner el toque humano primero. El discernimiento estratégico es ahora nuestro mayor activo”.
Inteligencia cultural al servicio de las marcas
Backslash es la unidad de inteligencia cultural que da servicio a las agencias de Omnicom Advertising, la división creativa de Omnicom Group Inc.. La compañía combina estrategia, datos propios y de terceros, y periodismo para convertir la complejidad cultural en oportunidad de negocio .





