Finalmente, la operación de compra de Warner Bros por parte de Netflix, que la compañía de streaming anunció oficialmente a comienzos de diciembre del pasado año, se ha abortado. La contraoferta prácticamente simultánea presentada por Paramount, por un importe inicial que rondaba los 108.400 millones de euros y que ha sido elevado a más de 111.000 millones, ha sido imbatible, y Netflix, que ofertó 83.000 millones, ha decidido retirarse ante la inviabilidad de igualar o mejorar la cifra de su competidor. “El acuerdo ya no es financieramente atractivo”, han señalado los máximos ejecutivos de la plataforma de streaming, Ted Sarandos y Greg Peters.
Una decisión que, según una información que recoge El País, ha sido respaldada con un incremento del 13% de las acciones de Netflix. Como se recordará, las dos ofertas, además de diferenciarse en el precio, también lo hacían en el alcance de la operación: Paramount busca hacerse con todo el conglomerado WBD, mientras que Netflix pugnaba por los estudios cinematográficos y sus activos de streaming HBO Max, con todo su catálogo de series y películas, pero sin incluir los canales de cable tradicionales como, por ejemplo, CNN, TNT, Cartoon Networks o Discovery.

Cláusulas
En cuanto a los detalles de la oferta de Paramount, señala El País, esta incluye “una tarifa de rescisión regulatoria de 7.000 millones en caso de que se frustre la operación por temas de competencia o regulatorios, más un monto de 2.800 millones para pagar la indemnización por romper el acuerdo de fusión existente de Netflix. La oferta también cuenta con un aval de 40.000 millones del patrimonio personal de Larry Ellison [dueño de Paramount], el segundo hombre más rico del mundo”.





