El tan mediático lanzamiento publicitario de ChatGPT se encuentra un paso más cerca de convertirse en realidad. Según ha informado OpenAI, el modelo de inteligencia artificial ha puesto en marcha su fase de prueba en Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y Canadá. Según publica Digiday, el testeo llega acompañado por una inversión de más de 100 millones de dólares por parte de los anunciantes que se han sumado al mismo.

La apuesta publicitaria de ChatGPT supone una apuesta de OpenAI para diversificar sus fuentes de ingreso. La inserción de publicidad en la plataforma tendrá efecto, de momento, impacto sobre los usuarios de sus planes gratuitos, aunque la compañía baraja que la visibilidad de los anuncios tenga próximamente efecto sobre los usuarios de su plan de bajo coste.
Publicidad diferenciada y experiencia de usuario
Uno de los pilares que define la propuesta publicitaria de ChatGPT pasa por evitar que la publicidad interfiera en la interacción principal que el modelo mantiene con los usuarios. En este sentido, los anuncios se muestran como bloques independientes y están identificados como contenido patrocinado, sin integrarse en las respuestas que ofrece el asistente de inteligencia artificial.
OpenAI señala que la selección de anuncios se basa en señales generales como el contexto de la conversación, sin utilizar datos personales sensibles ni permitir el acceso de anunciantes a conversaciones individuales.
Además, el sistema desarrollado por la compañía incluye opciones para que los usuarios puedan gestionar su experiencia publicitaria, como ocultar anuncios, indicar preferencias o reportar contenidos inapropiados.





