El grupo WPP trabaja en una profunda renovación de su operativa. Como anticipaba su consejera delegada mundial, Cindy Rose, en una entrevista concedida al diario económico Financial Times el pasado mes de diciembre, la compañía ha emprendido una restructuración con el objetivo de asegurar su viabilidad a largo plazo en un contexto de profunda transformación de la industria como resultado de la creciente importancia de la inteligencia artificial para el negocio y los cambios en las exigencias de los anunciantes.

Rose definió este proceso como una “misión” personal y profesional. La hoja de ruta, cuya oficialización está prevista para este mes de febrero, surge para afrontar el reto de simplificar la estructura del grupo y acelerar su transición desde un modelo de holding hacia una organización más integrada y operativa. Y es que, para la directiva, el modelo clásico de redes de agencias pertenece a “otra era”, pues los clientes demandan servicios integrados y acceso al mejor talento del grupo independientemente de la marca o unidad interna en la que se encuentre.
La reformulación de la actividad de la compañía tiene su reflejo en los concursos en los que participa WPP, en los que se precisan propuestas transversales que combinen creatividad, datos, comercio electrónico, influencia y medios. En este sentido, la nueva CEO apuesta por romper los silos históricos y ofrecer soluciones unificadas que respondan a esta demanda.
WPP Creative
En busca de dar respuesta a esta necesidad, el grupo WPP podría anunciar esta misma semana es el lanzamiento de WPP Creative, una nueva unidad que replicaría la operación del grupo en otros ámbitos (WPP Media y WPP Production) sobre la que Financial Times dio cuenta a comienzos de este mes de febrero.
De acuerdo con la información anticipada por el rotativo económico, agruparía la actividad de las redes con las que presta servicios en el ámbito creativo, como Ogilvy, VML y AKQA. Aunque las agencias creativas de la multinacional pasarían a formar parte de la misma estructura corporativa, mantendrían sus marcas y continuarían operando de forma independiente. El objetivo de WPP no pasaría por de fusionar sus agencias creativas, sino por coordinar mejor sus capacidades y personas para ofrecer soluciones más cohesionadas, especialmente en proyectos de alcance global o multicanal.
Por otra parte, medios internacionales se han hecho eco de una posible nueva integración en el terreno de las agencias de comunicación y relaciones públicas que en este caso afectaría a Burson. En cualquier caso, la comunicación que hará el grupo esta misma semana seguramente derivará en aplicaciones concretas en los mercados, entre ellos el español.
Con el protagonismo de la IA
Como ya ha anticipado en anteriores ocasiones Cindy Rose, una de las grandes apuestas en la reorganización de WPP estaría en la inteligencia artificial, tecnología que podría ser dotada de una mayor inversión con el objetivo de acelerar el desarrollo de herramientas propias capaces de competir con la oferta de los players tecnológicos, con cada vez mayor peso en la industria publicitaria.
La batería de acciones contemplada por el plan estratégico de WPP tienen como objetivo revertir la delicada situación financiera del grupo británico. A la pérdida de significativos clientes, el holding arrastra una caída continuada en bolsa que le ha llevado incluso a salir del FTSE 100, índice de las compañías con mayor cotización en Reino Unido al que WPP ha estado vinculado durante décadas.
Pero no todo son presiones para el grupo. Los primeros movimientos de WPP con Cindy Rose al frente, en los que la directiva que ha priorizado el contacto directo con los clientes y la participación activa en concursos, han generado resultados. Por ejemplo, la adjudicación de cuentas de marcas como Mastercard, Henkel, Reckitt Benckiser y PwC, además de un importante contrato firmado con el gobierno británico.





